lunes, 18 de febrero de 2013

Alma platónica, no seas tan loca y duerme esta noche en mi cárcel de carne.

Bola de fuego que tengo por testículo, el otro lo perdí en una puesta de sol.
Escribía sólo un renglón al día, como si tuviera un cuentagotas en las ideas.
El vegetariano que reencarnó en un bistec.

 



Carcome la piel del agua cuando se secan sus mariposas argumentativas.

  La doble ñ, la e griega, la z oaxaqueña junto a los signos de excitación tumultuaria, gramática ranchera, sintaxis ocupados, k de casa, no sale, se queda ahí. F flotante, p de emoción, r contra r, coma, beba, duerma. Abecedario persa, J mayúscula, minúscula i, guión y medio, dos puntos cholos. Punto en medio, punto y diarrea, punto, puntadas, puntita, o disyuntiva. U b, cu, equis, aché, ché, aché, salud.


 

Cuantas cosas escriba el poeta con entusiasmo y con inspiración son poderosamente bellas...

 Demócrito