martes, 16 de junio de 2020

El camino del funcionario

Y Jesús de Veracruz preguntó a sus seguidores: "¿Hay vida después de las becas?". Nadie respondió, el ungido los miró con compasión, alzó la cara al cielo y pronunció estas palabras: "La respuesta es sí, hombres de poca fe, se llama burocracia y ustedes están invitados, no se desvíen del camino, que ya les llegará su hora". Los doce callaron, pero en su rostro nacía una sonrisa de alivio.

Oración a Inundathón

Te damos la bienvenida, ¡oh, poderoso y profundo Inundathón! Señor de las aguas negras, amo de lo pluvial y rey de los encharcamientos. Que tu paso por estas tierras pradosverdesianas sea igual o más terrible que en años anteriores. Los que vamos a morir ahogados, te saludamos y damos gracias por este bendito líquido que poco a poco, y a veces rápidamente, nos abraza, circunda y entra a nuestras casas para hacernos flotar.

Nada somos, nadamos junto a ratas y mojones, sumergimos los corazones y te damos gracias por la humedad ubicua que esta madrugada anuncia tu llegada.

Todo es tuyo, Inundathón, todo. Ven por lo que te pertenece. Mójanos, báñanos y recibe nuestros bienes materiales, una que otra vida y los lamentos vecinales.

Glup, glup, amén.

Equívoco

En Michoacán la lucha es contra la seguridad, todo este tiempo confundimos los términos.

Sí hace

Todos los días saco a pasear a mis dos perros, la Vainilla y el Pirata. La Vainilla va suelta porque es una perrita muy educada, pero al Pirata tengo que llevarlo amarrado porque se aloca ocasionalmente. Los paseos son dos, uno por la mañana, a las nueve aproximadamente, y el otro por la tarde casi noche, siete u ocho.

Es común que cuando voy por la banqueta y veo que viene alguien caminando de frente, me bajo a la calle para no incomodar. Algunas de las personas que me he encontrado en estos paseos le tienen pavor a los perros, en especial al Pirata, que está todo fuerte y cabezón. Entonces, aunque hago el movimiento antes mencionado, no falta quien se pasa del otro lado de la calle, en la acera contraria.

Hoy en la mañana sucedió de nuevo. Un señor cruzó hasta la otra banqueta y desde ahí me preguntó: "¿No hace nada?". Le iba a contestar como lo he hecho la mayoría de veces, "No se preocupe, no hace nada", pero respondí otra cosa, no sé porqué, sólo lo hice y ya. Le dije al asustado señor: "Sí, hace caca, orina, ladra, corre, juega, come como desesperado y también duerme lo suficiente para pensar que está muerto".

El señor se me quedó viendo, iba a decirme algo, se arrepintió, hizo el movimiento de negación con su cabeza y se fue. Nosotros tres, Vainilla, Pirata y yo, seguimos nuestro camino.

No-ser cuesta

Lo más terrible de la muerte está relacionado con el dinero, marcharse sin dejar cubiertos los pagos mortuorios es una grosería, como aquel que se sale del restaurante y obliga a sus amigos a cubrir su consumo. Nacer cuesta mucho y morirse no es para pobres. La mala voluntad del que se muere sin avisar, "que los otros se hagan cargo".

Cada persona, mayor de edad, debería liquidar sus gastos funerarios. Ser responsable del monto que, inevitablemente, implica el dejar de ser. Si todos nos vamos a morir, hay que ir ahorrando. Qué gran negocio resultó esto de irse a la chingada.

jueves, 12 de diciembre de 2019

Columpio

Me siento mal por la gente de mi generación, esclavos de la renta de sus casas, frustrados por vivir en la repetición de lo que sea. Así también yo, aunque no tanto, nada más un poquito, diminutivo consuelo. Atrapados en la cuesta abajo, hemos olvidado lo que es arriba. Nunca creí en el progreso, mucho menos en los títulos o premios que te dan de comer por unos segundos hechos semanas, meses, aun años. Nótese que hablo del nosotros al yo, porque siento cada vez más miedo a la soledad que soy; si he de irme, jalaré la sábana de la seguridad. A la mierda los párrafos, tomen esta plasta de desconcierto cacofonía. Las drogas también pagan renta y, quería decir verdad, cada vez me ponen menos. Poner, somos gallinas, cooperamos, coopero para lo que venga. La vida me la pone en la cara, la duda. Antes creía que no debía, pero ahora lo hago sin pensarlo, Alberto Navarrete dióme el mejor consejo: Si necesitas repetir las palabras, hazlo, no te detengas. Suerte, suerte, suerte. A punto de decir adiós varias veces me he encontrado. Esforzarse hasta el baño, vomitar y descansar. La magia del español, uno escribe su carta del adiós a cada rato, por no decir todos los días. Pinches rimas de mierda diarrea. Y es que sí me siento mal por no tener millones de razones para que mis amigos (hombres y mujeres y homosexuales y lesbianas y perros y gatos y lo que sea), sean felices. Luego viene eso del luego, ¿qué significa significar? La felicidad vive en el carajo. Flujo, río de sensaciones, es que estamos vivos, respiro al igual que tú, el de la sinusitis. Hace rato salí a repartir abrazos, fallé, la calle estaba desierta, dunas de ausencias. En este punto faltan las citas, los nombres cimientos, las credenciales de que sí sé. La neta, desconozco el precio de la calma, alguien que me informe si hoy abren la tranquilidad. Algo después del llanto, maldita conmiseración, ¡las muelas de la humanidad! Atrapado y no veo la jaula, ¿ustedes la ven? Los planetas, la galaxia, el universo y las deudas. ¿Quién ha cumplido su sueño? Sólo el que ronca, quizá la almohada.

lunes, 2 de diciembre de 2019

Pedro y el lobo o cómo resucitar muertos

La semana pasada, 28 de noviembre de 2019, los medios informativos michoacanos dieron la primicia: "Muere Cemeí Verdía, autodefensa de Ostula, en atentando". La información no se verificó y así fue difundida. Varios incautos cayeron en la trampa y compartieron noticias en donde se daba por muerto al luchador social de la costa. Las fake news again, todo por unos cuantos likes, my friend. 

Cuando se dio a conocer información real del atentado, los "repoporteros" y "peperiodistas" tuvieron que revivir a Cemeí, no estaba muerto, andaba en el hospital. Ni una disculpa pública, ¿cómo van a aceptar los desinformadores que la volvieron a zurrar? Con una edición en sus portales virtuales el asunto queda arreglado. Estos son los guardianes de la verdad, más preocupados por ser los primeros en dar la nota que por investigar a fondo. Pedro y el lobo, queridos colegas, Pedro y el lobo.