jueves, 6 de marzo de 2014

Cuando tenga un libro

Para hacerse de más policías el estado inventó los impuestos, porque ni somos salvajes buenos ni existe un Leviatán llamado Goya. Acabar con toda la lacra de la sociedad como motivo decorativo, nada más. Así comienza mi libro inexistente, pasta dura, íncipit brutal. Si se mueren de hambre los pobres, compramos otros, unos que sean repelentes al hambre, unos pobres limpios, que no se droguen y que eviten golpear a sus esposas en público, cada quien en su casa y agua para chocolate. Continúa la narrativa de este libro, cuando lo tenga...

Ya que las enfermedades sexuales son obra del Demonio y se venden en las librerías cultas, donde también hay condones, lubricantes y textos interesantes pago con tarjeta. Entonces publicaré un libro que se llame "El día del libro se la come". Será gratuito para los inversionistas extranjeros, yo pago, echar las nalgas por la ventana es mi pasión.

Aprobaré el aborto para los ricos de espíritu cuando sea presidente, si puedo ser escritor puedo ser presidente, hágase la boda que yo daré el pan. Porque hay programas de asistencia social que los gobernantes moribundos reparten entre la plebe, quiero más. Las páginas de mi libro se van arrastrando como babosas, van al acto oficial, "se dice leer", pero siempre llegan tarde.

En mi libro hay un San Anselmo peleando contra un San Jerónimo, en una pintura de Gauguin ocurre la batalla cuerpo a cuerpo, si el Cristo está amarillo, hepatitis tiene. Tormentas mostaza que evidencian el paso de Ocaranza (pelón pelonete) por el libro, mi libro, el paso firme del patólogo ontológico que vendió su alma a dios, tengo el recibo, un dios pequeñito como espermatozoide me lo dio. Evidencias que son tormentas, tormentas como muertas en el norte, se acabó la rabia de investigación, también me asusto cuando me muero, pase la página.

En mi libro hay unos como poemas, está el de “El poder judicial no es una broma sino un acertijo”: Marranos amontonados para tragar la leche de una ciega matrona, mamar y controlar el pezón de los negocios, trasnacionales comunistas representados y protegidos por su majestad la marca registrada, revelarse vende, dice Naomi, ¿o fue Cristo el que dijo esto? Otro poema: El poder ejecutivo y su pito brasileño, bailando samba, porque este año no hay mundial y el mundo es un balón que pateamos todos. Bolita por favor. Organizar el partido, mediar con la directiva, valorar los fuera de lugar, establecer los once, legislar como árbitro vendido, crear institutos para nuevos torneos, comisiones especiales para la venta de jugadores y también comerciales, muchos comerciales, promocionales hasta el alma.

Vean los baberos que diseña mi empresa, porque ahora soy muchos libros, cero fugas, gano más cuando me desnudo. El fenómeno ilustrado donde encuentras lo que buscas, porque estamos buscando algo, esto no es una asociación libre, esto es una carrera semántica del yo contra el nosotros. Hipnótica sensación la de ver este dedo, mira bien, cuando cuente tres te convertirás en un sapo que canta ópera, libros para niños. Acaba el poema, libro de cuentos cortos, la gente nació aburrida. Estos mismos poemas estarán en las conciencias de las banquetas, y los semáforos se pondrán en rojo cuando yo pase, si hay algún semáforo verde que se atreva a bromear conmigo, le retiro los poemas, lo maldigo con jugo de zapote y chingo a mi madre cuando dedico éste, mi libro.

Alcohol

  Érase una vez en una fiesta sin drogas: un montón de voces amontonadas. La política del día al día, sobrevivir, como aquél que llevaba su sandía a todos partes, sandía roja con semillas negras y les escupía a los viejos por viejos y culeros. Sí, sí vi esa película de Mi Primera Comunión. Este es el país de las chirimías y tamborcitos, ¿tocas los bongós? Ése, es marihuano, no le hables, apesta a inconforme. Buenas, cómo le va Margarita, vino sola, qué bueno, en seguida le digo a la muchacha que le sirva algo. Trabajo en la secretaría de cultura, hice un doctorado en París. Es muy difícil dar con tu casa. Lo que a continuación escuchará no es un poema cualquiera, es mi corazón hecho letra. Ya no hay papel en el baño, utilicé una de tus toallas. De noche vivía la calavera, la enfermedad, el vicio y los partidos podridos, los rezagados con influencias, nuestros diputados, senadores y presidentes. Son medios de difusión objetivos y claros en las campañas, les recomiendo el paquete Mi cara por la ciudad. También pierden el interés en las percusiones de masa, es que no pagan a tiempo, ¿y has visto cómo tocan los negros? Siempre dices papitas o refrescos, hidrocarburos, la solución, que no tienes dinero, parásito, coro casi angélico de los niños cantores, parecen medio putos pero se escuchan muy profesionales. Tú no me vas a decir qué es un cuento. Analizar detenidamente e intentar explicar el oxímoron ubicuo que es la vida, y que me echo a correr sin moverme. Plural papacito, plural. Hasta que quede bien limpio, sígale, tállele bien, que no se vea la mugre, ¡ay María, si serás pendeja! ¿Qué pregunta te hago ahora? ¿Eres casada? Se trató sobre los tiempos verbales y los personajes, su desaparición, de la nueva literatura, ya no queda botana, ¿me traes un poco más, María? Un hoyo negro muy amplio, hacemos popó, integrados en sociedad y como parte de la misma nos comunicamos con los otros e intentamos organizarnos. Aislamiento de la insolación: somos tan polares, equinos, jugosos. ¿Despotricar contra ti? El materialismo histórico y Cuba, es esto de lo que venimos hablando, una relación de fuerzas coercitivas que, aplicada a través de rayos catódicos mezclados con chorrillo de bebé, nos da como resultado al famosísimo Capitalismotlán: viva México es un grito de guerra y un acto religioso. ¿Quién lo invitó? Somos la raza cósmica que habla con el espíritu y tiene perros de raza, lo leí en Ascon y Celos, editores y narcotraficantes unidos, creo. Lo que compré con el nuevo presupuesto de la secretaría, un terreno en San Miguel, allí hay agua gratis. Somos jóvenes, no tenemos hijos, nadie va a decir nada. Aumentar las bibliotecas personales para tener erecciones monumentales, ya no me acuerdo de otra, por ahí iba. ¡María, María, que se encuere María! Es el vecino, siempre está chingando con su música. Reggeaton, tienes que entrar en ambiente, restregarte. Parece que llegó una patrulla.
¿Por qué la hipocresía en esta travesía del día a día?
  La inyección en el brazo izquierdo, dolerá tres días, no cargar nada pesado. Algo de fiebre, con agua fría se quita. Cuerpo de Cristo, sangre de Cristo, antropofagia. Los hospitales de cenizas están hechos, cenizas del mal, la enfermedad como cimiento. ¿Y la paleta de dulce?

  El médico limpia la herida, remueve, con frialdad y precisión, la carne escindida. La anestesia arde, pero sólo al principio. Surcir no es ningún problema, tres puntadas con hilo de nilón doble cero. Debes de lavar y secar la herida perfectamente, de lo contrario se te infectará. Mañana temprano te aplicas la vacuna contra el tétanos. Habla el médico. No es cicatrizar, se le llama coagulación, a eso te refieres. El médico me cobra cien pesos por su arte, insiste en un analgésico o desinflamante, le hablo del Orden caníbal, de la desaparición de la medicina según Attali y le pago. Cuando los accidentes ocurren, cuando la sangre brota, es aquí, en el pie, mira, toca.
  Te pedimos que las mariposas sean transición, ¡oh, gran Epicuro Ramírez! Que la aceptación y las sonrisas reinen durante el proceso de la pérdida que no es tal. Sus alas casi rotas en el cementerio de las ganas, aquí están tus flores, mis tesoros son tuyos. Te imploramos de rodillas, nuestras caras son deformes, la luminosidad de una embolia, el manto sagrado de un sidoso. Que encuentren la moneda que está desaparecida, se ponen muy locos estos hijos tuyos, la moneda que va sobre el ojo sano y muerto, descansa en paz el tuerto de la fe. ¿Tienen las orugas seguro social, señor? Gran árbol que te encuentras en el norte, danos sombra y sabiduría para enfrentar a la bestia del progreso.

Carnaval

Carne, ahora tú tienes el control y la desmedida
El señor no está viendo nuestros cuerpos
Desierto, tienta al ungido
Corrompe al engreído
Macario más Jesús más Moisés menos Canek
Aritmética del pecado
Sin temor no hay complicaciones
Peyote para las visiones cristalinas
La culpa es de quien la trabaja
Mientras tanto la carne habla
En el pueblo las cervezas mandan
Primos y hermanos
Casadas y pedidas
No hay impedimento
Días que se olvidan
Benito Juárez la tiene dura
Primavera antes de primavera
Música del tacto.