¿Qué he de hacer yo si no traigo pantalones? Vuelo por un cielo lleno de aviones, ovnis y nubarrones. Cuando desciendo sólo encuentro rateros y una bola de bribones. Camino con disimulo para que no se note que huyo, escondo mi culo como si fuera el oro de la realeza. ¡Cava un hoyo!, me grita el Topo, siempre alerta de la decencia. Hago lo propio, tan profundo como puedo me sumerjo en la tierra, pero ya en el fondo me encuentro con una neta. La gente de este planeta ha invertido las reglas: en vez de aire, humo; refresco de cola por agua; guerras para hacer la paz; ropa para las vergüenzas. ¡Quiero cambiar las cosas aunque no tenga bragueta!
domingo, 27 de diciembre de 2015
Enfoque borroso
Él es el que sabe de poesía, yo sólo escribo tonterías
Él se sienta a la derecha o a la izquierda, yo disfruto de la vista
Él tiene la última palabra, aquí no puedo hacer nada
Él gana todos los premios, prefiero leer en casa
Él vive en un departamento, yo rento un cuarto con ventana
Él es guapo y alto, yo colecciono letreros
Él domina el pasado-presente-futuro, yo me quedo en el instante
Él sale por la puerta principal, a mí se me hace tarde siempre
Él acaba de publicar, lo único que me falta es el punto final.
Él se sienta a la derecha o a la izquierda, yo disfruto de la vista
Él tiene la última palabra, aquí no puedo hacer nada
Él gana todos los premios, prefiero leer en casa
Él vive en un departamento, yo rento un cuarto con ventana
Él es guapo y alto, yo colecciono letreros
Él domina el pasado-presente-futuro, yo me quedo en el instante
Él sale por la puerta principal, a mí se me hace tarde siempre
Él acaba de publicar, lo único que me falta es el punto final.
Del culo 123
El dinero no alcanza para las cosas que quieres hacer, ni para las cosas que quieres comer. El depósito bancario que remunera tu servidumbre se evapora a pesar de que es otoño. Los impuestos a todo, nada por favor siempre por la fuerza. Llega el fin de semana antes de la quincena y cuentas los pesos que te encuentras en los pantalones sucios: nueve. ¿Para qué alcanzan tus ganas, qué compras con ellas? Tu amiga te pregunta por algún trabajo, algo más o menos digno. Sabes que cualquier recomendación es impresentable. La farsa laboral del contrato a corto plazo, el decir sí aunque por dentro digas carajo. El diario comentario gracioso, el apurarse, la espera de la hora de salida. Los mismos rostros hoscos que se agolpan por un poco de aire a las tres de la tarde, el cigarrillo relajante y el café aguado que se enfría como tu alma. Enajenado te acercas a la oficina del Jefe (uno de tantos tontos), pides un aumento a lo imposible, "ya veremos", te responde. Así pasan los días con sus conflictos, te consuela la miseria ubicua, al menos tienes algo para pasar el rato y la saliva. Si pudieras, si tan sólo tuvieras un poco de dignidad, te resignarías, pero no, te gusta sufrir, revolcarte en tu miseria y escribir lo que te pasa. ¿Quién te paga por decir tanta mamada?
Esquizoanálisis o Edipo de Prados Verdes
Quizá la relación más tortuosa que he padecido es la que tengo con mi padre. Hay un sentimiento extraño, o sentimientos encontrados, hacia él. Lo quiero mucho, por él estoy acá, en esta cosa llamada mundo, cuando fui niño me protegió y, tengo que aceptarlo, me enseñó cosas; el otro lado, y éste es el que me preocupa, se manifiesta por un profundo rencor que a veces se convierte en odio. Al igual que todos los seres humanos la vida de mi padre está llena de tropiezos, malos pasos que terminaron por arrastrarnos al hoyo a toda la familia, puedo comprobarlo en cada uno de mis hermanos y mi madre, en mí mismo (impropio). Los psicoanalistas, católicos y otros engendros sociales, dirán que tengo problemas, quién no los tiene, me recomendarán terapia y algunos barbitúricos, rezos y genuflexiones; no creo en la estulticia profesional ni me interesa mantener a los parásitos del dolor. El punto va más allá de lo consejos que caben en el recto del olvido, tiene que ver con el enfrentamiento de mi origen, del lugar del que provengo, bien o mal. Es como una cuerda floja por la que atravieso, amenaza con reventarse y no lo hace, continúo torturándome y sintiéndome culpable por algo que no comprendo, el vértigo es diario, no me aviento porque abajo es muy oscuro. Esto me debilita, me quiebra, el funambulismo existencial no es lo mío. pero sigo vivo. Llorar para nada hace bien, sólo gasto mis fluidos mientras sigo tambaleándome sin caer. Alejarme ya lo he hecho, sin embargo, en la distancia, sigue existiendo este malestar interior que carcome mis entrañas, la ansiedad consuetudinaria que se manifiesta en mis manías, falta algo por solucionar, falta algo y no sé qué es. He hablado con él de mil maneras, casi casi he inventado un código para que no se sienta agredido por mis palabras. Falló todo intento por redimir lo desconocido, lo que soy, terminamos por insultarnos: soy un grosero, agresivo, asesino de niños (aborto), malagradecido, candil de la calle, inmoral, mal hijo, sobre todo mal hijo. Él sólo es mi padre, porque juzgarlo, estoy entendiendo, es juzgarme a mí; el problema soy yo y la persistencia ontológica que me acontece. ¿Qué he de hacer padre para no seguir en guerra contigo? Esta pregunta, más que retórica, es triste, lo es porque no tengo respuesta y desearía, sinceramente, que él fuera feliz.
Etimologías y desastres culturales
¿Un festival en donde no celebren nada? Las autoridades organizadoras se apresuran para terminar de violar las leyes en forma de grupa; las secretarias cuadrúpedas sueñan con una secretaría mientras practican la flexibilidad ante sus jefes. Toman nota con el ano. Discursos rusos en contra de todo, apachurrar el botón rojo es el deseo de los gringos. Verbena paupérrima en los teras del asesinato. Llegaron los camiones extremistas con judíos y musulmanes, vienen abrazados, huelen a carne quemada. Para la clausura, cascadas de caca y amenazas de bombas. Sospechosos mugrosos que agrían las fiestas. El policía más agudo le pregunta a Dios (mayúsculo infundio): "Si usted está en todas partes, tenemos pruebas de esto, ¿en dónde estaba la tarde del 23 de marzo de 1994?". Reporteros reportan que las tortas están buenas. Falta un espectáculo, uno más. En la oscuridad el silencio es rey, la cuestión es sorprender. Entonces ocurre el milagro: Llueven bebés del cielo, próximos habitantes de las cárceles, no alcanzó para los cohetes. Todavía hay incertidumbre en los corazones de la gente porque algunos infantes se estrellan contra el pavimento; bracitos y piernitas esparcidos por la avenida. Los que sí agarraron chamacos huyen de la escena del crimen, alguien tiene que limpiar este desorden. Los pobres son liberados, las cloacas se abren y las bolsas negras se llenan de fresco alimento, las patadas llegan a los hocicos de los perros, que también pertenecen al tercer mundo. La antropofagia es un deporte universal y Tera quiere decir monstruo.
A la moda
1: Antes
Traté de triunfar y obtuve trancazos,
quise ser poeta y me dijeron puto,
soñé con la fama y sólo tenía flemas,
entonces decidí ser terrorista de provincia.
2: Durante
Camino derecho, escondo la panza,
entro al congreso local, tranquilo,
que no se note que ando armado,
cuando llego a la sala, nada solemne,
disparo y disparo y disparo hasta que,
ya se veía venir, me disparan.
3: Después
Ya muerto, antes del túnel de luz,
caigo en la cuenta del problema,
el meollo filosófico que atormenta,
y es que no me abroché las agujetas.
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