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viernes, 17 de junio de 2016

Colegio Interno

Lees los comentarios de tu examen de conciencia: "Suerte para la próxima". Te das cuenta sin multiplicar-restar-dividir-sumar, entiendes que algo anda más allá del nacimiento de tu tragedia en la época clásica de la estulticia, la paideia está fría además de cruda, Freire escupe tu cara y los académicos lo ven, incluso toman fotografías y videos. Los cuestionamientos que haces son pequeños trozos de madera a los que te aferras, pero el mar de señalamientos ya te ha hundido, de náufrago a cadáver: "es que, en ese sentido, lo que yo quería decir". Mejor inhalas las líneas blancas del silencio, te estiras y olvidas la otra oportunidad. Total, nadie te recordará después de la hora del recreo.

sábado, 6 de febrero de 2016

Viejas opiniones

Hace rato me encontré con un adulto mayor (eufemismo harto mamila) caminando en la calle, bueno, no caminaba, arrastraba lentamente los pies apoyado en su andadera, y no era tan adulto, le calculé unos 58 años, nada más que muy vividos. Se me vinieron a la cabeza muchas imágenes plagadas de rucos, esos que chochean antes de tiempo. Más allá de si los respetamos o no, de sin son sabios por el sólo hecho de haber vivido más, o de las pensiones que reciben y que nosotros jamás veremos, caí en la cuenta (geróntica) de la relación que tengo con ellos, relación que es de tolerancia y respeto; ¿por qué tengo tantos amigos de la (casi) tercera edad? No soy el mismo de hace diez años, y no lo digo heracliteanamente, me cuesta más trabajo, huevos, recorrer los cinco kilómetros de bicicleta que antes hacía como si el mundo fuera mío, ya no me la pelan todos, ahora veo a los de 18 con algo de envidia. Hoy, cuando los trabajos y las becas son para los menores de 35, uno se puede considerar pasado de moda a los 55, saquen sus cuentas. Obviando las fallas técnicas, físicas, pienso en mis amigos mayores de 50, en su actuar con los otros, yo soy parte de los otros. La mayoría de ellos son muy necios, reacios, no sueltan prenda, es lo que ellos dicen y se acabó; difícilmente aceptarán que han cometido un error o que la información que tienen no es suficiente para entender el mensaje en una conversación, discusión o simplemente para ponerse de acuerdo qué bebida comprar, por ende, al momento de establecer un diálogo, el equívoco es el que gana, dudan no por socráticos sino porque los jóvenes son pendejos por principio. Me doy cuenta de que esto me pasa a mí cada vez más, quizá en menor grado, pero me pasa, estoy creciendo, o sea, me estoy descomponiendo, proceso natural irreversible (los cuarentones se desgarrarán la camisa). Tener la última palabra, el yo sé, ya me la sé, en mis tiempos esto y aquello, también fui reventado, etcétera del segundo aire; éste es el infinitivo imperativo y sistema decimonónico que rige el actuar de los 'señores grandes'. Y digo señores porque regularmente las mujeres adquieren una aire de ternura que les da el incremento de los años, la abuela no es lo mismo que el abuelo; ella es cariño, él todo honor y conocimiento. Son los varones los que no entienden razones aun sin andar en la borrachera, o en otras palabras, son ellos los que tienen toda la razón aunque estén equivocados. La mía es otra de las viejas opiniones que pasarán inadvertidas, que serán olvidadas como los ancianos del rincón.

domingo, 17 de junio de 2012

Película nocturna en mi cabeza

  Dobles espadas plegables en la lucha contra la mujer de ojos rasgados que muta en la batalla. En la avenida pasó una niña fantasma, no me asustó. Andróginos compañeros oníricos que me abrazan y besan antes del duelo donde cortaré sus cuellos. Camino a la casa junto a los niños que venden chicles, les compro uno para no masticarlo. Antes de entrar a la casa del descanso encuentro billetera, repleta de dinero. Comparto mi hallazgo con los niños vende chicles que aún me siguen. Adentro me siento rico, rico de sueños y hay marihuana también. Domingo por la mañana, debo cuatro mil pesos, favor de pagar antes del treinta. ¿La significación de la película nocturna de mi cabeza?

Trabajo

  Veo y escucho tantas cosas, ¿son cosas las que escucho y veo? Algo son. Me confunden, caigo en la desesperación del discurso vacío. Quisiera no haber nacido, pero ya estoy aquí. Una bomba, un secuestro, asesinatos y violaciones, sangre coagulada en las fotos de los periódicos que engañan a la opinión pública que no existe como tal. El suicidio me da miedo y no creo en el otro suicidio lento del trabajo asalariado. Dios abandonó el cosmos desde hace muchos universos. Hay un caos dentro de mí como representación del afuera.

Hacia otros mares

  ¿Presidentes para qué hermano Flores Magón? Son los diputados, senadores y sacerdotes una mala broma de los oficios, profesionales del hurto, engaño y la vileza es lo que son. El poder judicial es un zoológico nada lógico. Ricardo, tú tienes la suerte de la finitud humana pero a nosotros nos tocó la muerte lenta, la estupidez dolorosa como Hado, Hado Padrino Político partido de tu puto padre. Padre de la Patria esquina con Muchos Hijos, un soldado en cada esquina te dio. Y detrás, arriba, en los lados de vainilla y café está La Caca Oficial y constitucional llamada vulgarmente burocracia. Justifiquen sus gordos sueldos pegándose un tiro en medio de los ojos. Mocos pues, mocos hoy.

¿Oraciones o enunciados?

  Nada pasa por nosotros, nada nos atraviesa. La indiferencia como nada. Escribí paz con la sangre del juez. En el temblor de las mañanas soy tu alarma vibradora. Hidalgo, Costilla y un kilo de chorizo, para el palo de la patria. Llueven borrachos arrepentidos con sus códigos morales amarillos sobre las cabezas sin paraguas de los amigos ofendidos de la noche anterior. Si los partidos políticos, ¿los completos ascetas? Te amo con el sudor de mi ser, palabra.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Recuerdos de un gato que murió recientemente


Fotografía de Alejandro Ávila Flores.




Maúlla gato maúlla
la curiosidad no te mató
fue esa puta costumbre de la vida 
envenenado
atropellado
despedazado por perros
qué más da

gatuna rutina la tuya
comer
dormir
y el salvaje sexo
gato
justo lo que buscamos los humanos

cadente
sensual
por el mundo
que es una azotea

festejo tu muerte gato
no perseguiste quedarte
entre ratas tan grandes
lamiste y te fuiste

¿vendrá otro gato a reemplazarte?

miércoles, 31 de octubre de 2007

Viólame y suicídate (A karen bach)



Odio y amo. Por qué lo haga, acaso preguntas.
No lo sé; siento que lo hago, y me atormento.

Catulo.


Me detengo en el puesto de películas piratas, agarro una película, Viólame (Baise-moi) de Virginie Despentes. Veinte pesitos, joven, es original, para adultos (susurrando). La vi hace unos años, comienzo la charla con el vendedor que ahora habla con alguien más. Despentes, además de dirigir, escribe el guión junto a Coralie Trinh Thi. Mi interlocutor hace como que le interesa lo que estoy diciendo. Aja. 

Sigo. Karen Bach interpreta a Nadine, Raffaêla Andersson a Manu. Las dos fueron actrices porno antes de que hicieran esta película. ¿Y usted cómo sabe eso? Me gustó la película y busqué información sobre ella. Karen Bach, creo que en 2005, cinco años después del estreno de Baise-moi, se suicidó en un apartamento de París. Tsss.

He captado la atención del vendedor de películas. Karen se casó muy joven, su esposo le propuso hacer porno casero. Justo cuando su matrimonio fracasa, como cualquier otro matrimonio, Despentes le ofrece el papel de Nadine. Ella creyó que no volvería al porno (¿era porno aquel proyecto de la directora Virginie Despentes?). Viólame no es únicamente sexo frontal. Historia de venganza, amistad y una pizca del picoso sinsentido.

Karen Bach, la que se suicida, le da vida a una cansada prostituta que se fuma la hierba de su compañera de casa. Nadine y Manu van por el paquete completo: sexo más asesinatos. Casi lo he aburrido, el vendedor saca su celular. Creo que la despedida de Karen Bach sólo cierra el ciclo de Viólame. Muy interesante, jove, mire, encontré esto en Google. Me muestra fotos de Karen. Insisto en mi punto. Para que se cerrara el círculo, era necesaria una afirmación, el sí al suicidio que no concretó Nadine en la película. Está feo de suicidarse, joven.

Antes de que la atrapen, Nadine tiene la esperanza de terminar con su vida de una vez por todas, Manu está muerta y su cuerpo es devorado por las llamas, casi aprieta el gatillo, pero la interrumpen, sobrevive, la obligan a sobrevivir. Karen Bach lo dejó para después. En el departamento de uno de sus amigos parisienses ingirió una dosis de pastillas fulminantes. Dios la tenga en su gloria, joven.

Miro la portada que tengo en mis manos, Karen Bach (¿o es Nadine?) apunta con el arma. Lo único que se podía dar a sí misma: la muerte. Avanzo hacia otro puesto, otra plática, otro tema. ¿Entonces no la comprará, joven?