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domingo, 2 de octubre de 2016

¿Rimas?

Lo cierto es que detrás de tanta distracción está la oscura maquinación de los dineros de la nación; este país es una hetaira maltratada que se la pasa ebria para no sentir la tortura consuetudinaria que le proporcionan sus amos.

Sabiduría de la esquina

Bien me lo advirtió la señora de la tienda: "Esta torta ya tiene más de dos días", no importó la recomendación temporal: "¿En cuánto me la deja?", insistí, poniendo cara de can. Sólo diez pesos costó, la devoré rápidamente, pues el tiempo en la oficina casi es de oro, hay que comer apresuradamente porque la casa (empresa) pierde; algo andaba mal con ese mole de guajolote, varias flatulencias anunciaron la tempestad que se avecinaba, mis compañeros lo notaron con sus narices, aunque nadie protestó. Hice caso omiso (¿cómo se hace caso omiso ?) de las palabras de la sabia tendera, ella sabía que mi castigo sería inevitable, la cólera de los ancestros cayó sobre mí, la doña representaba toda una tradición de buenos y útiles consejos que dan los viejos. La diarrea me hizo comprender que la gente detrás de un mostrador acumula más conocimiento del que aparenta, por eso es importante escuchar y hacer caso de las recomendaciones: "Si una torta es de ayer, otra cosa comer".

lunes, 8 de agosto de 2016

Esta poesía ya la escribí mañana (Texto leído en el Jardín de las Rosas a propósito de "Todavía es mañana", del autor Adrián González Camargo, editorial Diablura, colección Troje de Diablos, #3, cinco de agosto, 2016, Morelia, Michoacán).

Todavía es mañana de Adrián González Camargo es un libro de poesía con muy pocos adjetivos, alguien dijo que el adjetivo mata, seguro que el autor también leyó eso de poeta no describas la rosa, muéstrala. Acción, de esto se trata la vida, es decir, la poesía. El poemario de Adrián está divido en tres momentos: Mañanas, Infancias y, el que le da título al mismo, Todavía es mañana. González Camargo se desenvuelve más en el medio cinematográfico, sin embargo las letras siempre lo han acompañado, escribe guiones, que también son literatura, ha ganado premios aquí y allá. Pero esto no es tan importante, no ahora. Lo que nos incumbe, aquello por lo que nos reunimos hoy, en esta plaza hippiosa resguardada por el Manco de Lepanto y Don Vasco de Quiroga (sin carnitas), es la poesía.

Mañanas

No le pregunten de dónde viene ¿qué no ven que proviene de la flor más bella de la luna? Esto lo escribió Reinaldo Arenas, a propósito de su quehacer poético. Adrián tiene un poema que se intitula El fin, antes que amanezca, lo que me recordó ese libro autobiográfico de Arenas: Antes que anochezca. La poesía que nos comparte este autor moreliano es vertical, porque el mundo es vertical, escribe él. En caída, un agujero negro nos invita a desaparecer diariamente, anoche Dios nos traicionó/de varias puñaladas acabamos con él.

Despertar ya es ganancia, la primer parte de Todavía es mañana tiene un tono ligero, divertido e, incluso, filosófico. Adrián González Camargo juega, sabe que su reino es de una página, pero hay alguien más, un ella, una partícula de inspiración, el rocío que nadie más puede ver. Dormir para levantarse y sentir el olor de tu cabello por la mañana. Café, frío y una habitación llena de polvo. Ahí anda el poeta, buscando las sandalias, descorriendo las cortinas a pesar del frío y la lluvia.

Infancias

En Infancias sentí la lágrima solitaria correr por el surco de los años y, un poco, el reclamo hacia la vida, porque estamos hecho para la muerte; además, está la añoranza de esos años en los que mis dientes no eran tan chuecos, la época maravillosa en la que no conocía las facturas ni las rentas, tiempo inmenso, del que hablaba San Agustín sin que nadie le preguntara sobre él; y Adrián se cuestiona: ¿Dónde están los brazos abiertos de mi madre? Y el padre también anda cerca: por eso yo no digo que mi padre me ha abandonado.

Infancias es la sección más solemne del poemario, triste y verdadero, el poeta se desnuda y se lanza al río de la niñez, el recuerdo es una balsa: Me largo del presente/como quien toma una barca para irse a otra parte,/con su padre muerto a bordo. Adrián González Camargo se exige demasiado: el niño tiene que tener una respuesta.

Todavía es mañana

Todavía es mañana me recordó aquella parte de El Perseguidor de Cortázar, donde el personaje principal comenta que esta música ya lo toqué mañana, Adrián es el velador de lo por-venir. Estamos lanzados hacia el futuro o vivimos atrapados en el ayer, todo tiempo pasado fue mejor y frases de este tipo constituyen la médula de esta tercera parte. El poeta naufragó y se lastimó, porque todo eso duele cuando ya no te amo. Continúa en la cartografía de lo que fue: Las hojas se apilan/como cadáveres/año tras año. ¿Qué viento barrerá con esas hojas? Cuántico, el año nuevo es una sábana con muchos pliegues, debería existir un mes que se llamara Poesía, seguro que Adrián habría nacido ahí, un miércoles y sin casa:

Los lugares de la poesía

la poesía no debería quedarse en ninguna página

debe vivir donde nadie pueda tocarla

debe salir por la mañana, antes que todos despierten

dejar las botellas de leche fuera de su lugar

abrir la ventana para que el sol se acomode en la habitación

la poesía debería ser sigilosa

como el gato que recorre la cornisa de la ventana

como el pincel que se cae y nunca más se levanta

la poesía no debería tener casa

ningún poeta debería leer poesía en voz alta

mejor entregar en silencio sus poemas

marcharse y dejar que cada quien lea su poema

desnudos en la cama, sentados frente a la televisión apagada

la poesía no debería resumir el fin de una vida

un poeta no debería escribir poemas por cada partida

¿para qué hablar de las despedidas, si hay cosas más importantes?

los cubiertos siguen sucios, por ejemplo

el tren volvió a dejarme, por ejemplo

caminé hasta el trabajo

me rompí la suela de un zapato y el zapatero no abre hasta el martes

volví a casa y las ventanas tienen telarañas

cortaron la luz y camino con una vela en la mano

me tropiezo con una de tus maletas

adentro están mis cartas

las leo

las vuelvo a leer

las leo tres veces

y pienso cómo es que la poesía no pudo evitar que te marcharas.

Fotografía de Cristina Bustamante

Aspirante anónimo

Posible mente,
esperanza vaga,
puede ser
inteligente,
quizá piense,
tal vez sepa
algo más
que los demás,
pero no vino
ni dejó su:
número
correo
dirección.

Empatía

La gente entiende todo, pero es mejor tener un perro.

viernes, 17 de junio de 2016

Equidad, democracia y tienditas

La proporción áurea de la credencial para votar con fotografía se activa en los bolsillos de la igualdad, la luz al final del túnel indica que no ha llegado la modernidad a las iglesias, Constantino murió de sífilis y Sábato se masturbó en su tumba. Las colonias siguen siendo marginadas, al final del camino es literal: muerte vestida de rosa con estoperoles. Tantas cosas para escoger y eligen la más fea de las golosinas, tienda chiquita, apenas caben las cabezas cercenadas, cuelgan como manzanas del diablo, en vez de serpientes, gusanos. Persisten en el desmoronamiento del pan (la primera persona pretenciosa es crucificada con falda), mientras tanto unos churros con queso y crema se sirven mágicamente. Chilindrinas, donas, mamones, los engaños se convierten en promesas bastardas, los bolsillos son abismos de pelusas, al igual que las esperanzas, polvo y basura. Carajo, hijo de puta, malas palabras en grito embotellado y no es quince-dieciséis de septiembre, al pasito llegan, no fían en la caída, así se expresa el tendero universal, aquí no queremos fotos de jotos. Hoy no, mañana será otro día, el sol deviene poema, el poema se transforma destruyéndose, el ano lubrica. Óntico-ontológico-tropical (sin fundamento), propagación del chorro marrón, cachetadas al Herodes colombiano, matanzas de bebés de chocolate, ostracismo, ignominia. Patadas en los dos testículos de la planificación familiar, los hijos que dios mande por correo electrónico. Al rapto del ratón Miguelito, falta la parte donde explota y sale sangre. Escritura: la rebelión se disfraza de amor pero es mejor hablar de los abuelos antes, vivían en un comunismo de abrazos, eran una superpoblación emperifollada para salir en domingo y fornicaban con sus nietos. Re-vuelto el tiempo del coraje del no estar ahí, del estar aquí con un berrinche de independencia calva, revoluciona el bigote, guerra fría como la sopa, el oso ha probado la cama, se yergue como el cuerpo venoso. Falta el trabajo porque la obra maestra es transexual, irán los lunes a inyectarse hormonas, se convierten en los federales, pero no lo saben, sus madres se masturbaban con probetas. No hay error carne de la carne (una tarde del pensar), cópula, más sensato el asesinato (21 de marzo en La Colina), tortillas de cadáveres amontonados en la fila de la morgue. ¡Filia congruente! Gritos, es claro por los signos, el lenguaje dice algo y según los científicos, mucho. El mal: gatito miau miau. Millones de manecillas vomitan este porvenir que no va a ningún lugar, mean el lugar que tampoco se mueve, embarazoso árbol genealógico manchado de amarillo. Echa raíces en los retratos de la familia, de la estirpe (pide prestado), de la raza (vasconceliana). Qué solteras las posibilidades, traen el vaso vacío, sin un peso para otra cerveza, maltratado es un decir, comen uñas, devoran mugre mientras llega el cheque de manutención, felices después del día catorce. Del microondas al molcajete y el par de tetas del señor taxista. Dios de los híbridos, afeitados de las piernas y alfas de corazón, piedras en los riñones, sufrir como lluvias de mayo. Levantan la bata de mamá: niña y madre al mismo tiempo. Tararean la tarea con Pepa la perra. Tanta maldad hay en el mundo: feminicidios, masculinicidios, navidad y crédito Famsa. Han sufrido mares chorreados de petróleo, reptan mejor cuando lloran, la caverna sin fogata, sin azúcar y con leche. Inventaron la licantropía encorbatada para entrar a la cantina sagrada. Piden la epístola capitalista, esperan el contacto, quieren que sea una vagina disfrazada de hombre. El asesinato es igualitario.

lunes, 14 de marzo de 2016

Hoy y aquí

La poética de lo viral. Vídeo de Raquel Almaguer, texto de Caliche Caroma.



viernes, 16 de noviembre de 2007

Mediterráneo, ya tarde






La boca llena de palabras tienen,
en la caída se burlan de los otros,
somos Europa, somos América,
alegan desde el sofá.

Cada quien sus problemas
y sus fronteras,
como si el mundo estuviera hecho
sólo para los lobos, 
¿lobos, Francisco?

La ignorancia y la estupidez
alzan la mano y votan 
y son mayoría en las encuestas.

Adictos al vacío, promocionan su entusiasmo,
dicen nuestra tierra, nuestros trabajos, 
pero en el fondo quieren la sangre,
la sangre del que se arriesga a dejar todo,
todo es la nada del suelo de una tal patria.

Dolor, sufrimiento y la calma engañosa del mar;
la realidad es un improvisado barco que naufraga,
o una aduana y cientos de policías con sus macanas.

En la bala también hay razón,
cultura de la destrucción,
tecnología del mediodía,
la rima del paria con su morral.

Muere la tarde en occidente, 
¿cuántos migrantes mueren con ella?

sábado, 3 de noviembre de 2007

Sobre la televisión, Octavio Paz

  "La televisión no presenta signos, sino predominantemente: imágenes. El espectador es el testigo impotente de escenas que poseen una doble realidad: son hecho y son imágenes. El 'texto' que nos ofrece la televisión es irrefutable, no está compuesto por signos que se refieren a esta o aquella realidad, sino por imágenes que se presentan como si fuesen la realidad misma. La verdad es que esas imágenes son versiones o puntos de vista de un suceso, y por lo tanto, son opiniones; sin embargo, nunca aparecen como opiniones, sino como realidades.( ... ) Uno de los pilares de la democracia es la noción del diálogo; los medios modernos lo han desfigurado; el pueblo se ha transformado en público: un ente anónimo, sin cara, una masa maleable y voluble, dócil y cambiante.”

Reinaldo Arenas


Esa tarde me fui para mi casa caminando, llegué al cuarto, y seguí escribiendo un poema. Era un poema largo que se titulaba "Morir en junio y con la lengua fuera". A los pocos días tuve que interrumpir mi poema, pues alguien me había entrado por la ventana del cuarto y me había robado la máquina de escribir. Fue un robo serio, porque para mí aquella máquina de escribir era no sólo la única pertenencia de valor que tenía en aquel cuarto, sino el objeto más preciado con el que yo podía contar. Sentarme a escribir era, y aún lo sigue siendo, algo extraordinario; yo me inspiraba (como un pianista) en el ritmo de aquellas teclas y ellas mismas me llevaban. Los párrafos se sucedían unos a otros como el oleaje del mar; una veces más intensos y otras menos; otras veces como ondas gigantescas que cubrían páginas y páginas sin llegar a un punto y aparte. Mi máquina era una Underwood vieja y de hierro, pero constituía para mí un instrumento mágico.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Viólame y suicídate (A karen bach)



Odio y amo. Por qué lo haga, acaso preguntas.
No lo sé; siento que lo hago, y me atormento.

Catulo.


Me detengo en el puesto de películas piratas, agarro una película, Viólame (Baise-moi) de Virginie Despentes. Veinte pesitos, joven, es original, para adultos (susurrando). La vi hace unos años, comienzo la charla con el vendedor que ahora habla con alguien más. Despentes, además de dirigir, escribe el guión junto a Coralie Trinh Thi. Mi interlocutor hace como que le interesa lo que estoy diciendo. Aja. 

Sigo. Karen Bach interpreta a Nadine, Raffaêla Andersson a Manu. Las dos fueron actrices porno antes de que hicieran esta película. ¿Y usted cómo sabe eso? Me gustó la película y busqué información sobre ella. Karen Bach, creo que en 2005, cinco años después del estreno de Baise-moi, se suicidó en un apartamento de París. Tsss.

He captado la atención del vendedor de películas. Karen se casó muy joven, su esposo le propuso hacer porno casero. Justo cuando su matrimonio fracasa, como cualquier otro matrimonio, Despentes le ofrece el papel de Nadine. Ella creyó que no volvería al porno (¿era porno aquel proyecto de la directora Virginie Despentes?). Viólame no es únicamente sexo frontal. Historia de venganza, amistad y una pizca del picoso sinsentido.

Karen Bach, la que se suicida, le da vida a una cansada prostituta que se fuma la hierba de su compañera de casa. Nadine y Manu van por el paquete completo: sexo más asesinatos. Casi lo he aburrido, el vendedor saca su celular. Creo que la despedida de Karen Bach sólo cierra el ciclo de Viólame. Muy interesante, jove, mire, encontré esto en Google. Me muestra fotos de Karen. Insisto en mi punto. Para que se cerrara el círculo, era necesaria una afirmación, el sí al suicidio que no concretó Nadine en la película. Está feo de suicidarse, joven.

Antes de que la atrapen, Nadine tiene la esperanza de terminar con su vida de una vez por todas, Manu está muerta y su cuerpo es devorado por las llamas, casi aprieta el gatillo, pero la interrumpen, sobrevive, la obligan a sobrevivir. Karen Bach lo dejó para después. En el departamento de uno de sus amigos parisienses ingirió una dosis de pastillas fulminantes. Dios la tenga en su gloria, joven.

Miro la portada que tengo en mis manos, Karen Bach (¿o es Nadine?) apunta con el arma. Lo único que se podía dar a sí misma: la muerte. Avanzo hacia otro puesto, otra plática, otro tema. ¿Entonces no la comprará, joven?