Lo cierto es que detrás de tanta distracción está la oscura maquinación de los dineros de la nación; este país es una hetaira maltratada que se la pasa ebria para no sentir la tortura consuetudinaria que le proporcionan sus amos.
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domingo, 2 de octubre de 2016
Sabiduría de la esquina
Bien me lo advirtió la señora de la tienda: "Esta torta ya tiene más de dos días", no importó la recomendación temporal: "¿En cuánto me la deja?", insistí, poniendo cara de can. Sólo diez pesos costó, la devoré rápidamente, pues el tiempo en la oficina casi es de oro, hay que comer apresuradamente porque la casa (empresa) pierde; algo andaba mal con ese mole de guajolote, varias flatulencias anunciaron la tempestad que se avecinaba, mis compañeros lo notaron con sus narices, aunque nadie protestó. Hice caso omiso (¿cómo se hace caso omiso ?) de las palabras de la sabia tendera, ella sabía que mi castigo sería inevitable, la cólera de los ancestros cayó sobre mí, la doña representaba toda una tradición de buenos y útiles consejos que dan los viejos. La diarrea me hizo comprender que la gente detrás de un mostrador acumula más conocimiento del que aparenta, por eso es importante escuchar y hacer caso de las recomendaciones: "Si una torta es de ayer, otra cosa comer".
domingo, 14 de agosto de 2016
Estábamos chupando tranquilos
Me piden sinceridad, honestidad, porque sólo así, dicen, el escritor se conecta con sus lectores, dan ejemplos, hablan de Miller, Bukowski, Joyce, puro pinche anglosajón. Va que va, que se arme el cotorreo del ser escindido que casi soy, digo: yo, el más pendejo (no, joven, ahorita no), pregúntenle a los libros que he escrito, ahí están mis cartas de recomendación, las estrellitas en mi frente; mentira, no lo soy, siempre hay alguien más vergas, ni siquiera en eso puedo ser el número uno; yo, el vocativo. Hablo para el gran público que me alimenta con su desprecio, esa masa que me sostiene, la colectividad, la tanda, la ruleta nunca fue rusa, he conocido a puro güero de rancho, también ellos me odian, aunque a veces noto en su mirada cierta empatía, quizá sea una basurita. Aquí estoy, desnudo, con tropos como trapos, diciendo tonterías cuando podría decir la Verdad, ¿a quién le importa la verdad? En mi cuarto apesta a patas, tripas de perro esparcidas en mi cama, me cagué, me oriné, sudé la gota fría porque creí que tenía sida (era sólo un poderoso miembro del reino Fungi). Pero sé bailar con una sola pierna, lavo trastes, mamo el glande (lo dejo limpio), corro y las chichis se me mueven. Tomo coca, fumo mota, mato bachas, pincho el globo. Fungir de payaso literario, nací para esto, aplausos como escupitajos, pido mi postre y me dan desprecio, colecciono estampitas, diplomas en mi baño. No lloro, levanto la cara para que el lodo me maquille, puto yo. Los jóvenes de mi generación tienen todo menos pelo, nalgas y dignidad. No me burlo, estoy enfermo, ¡ayúdenme, por favor!
lunes, 8 de agosto de 2016
Calichiana
Toda la tristeza del mundo cabe en una sola de tus lágrimas.
Remedio
Libros para niños que leen las señoritas morenas en sus casas del Centro Histérico, la soledad les cuenta un cuento mientras ellas matan palomas con su imaginación. Libros con muchos dibujos, letra grande, pasta dura. Érase que se era una chica inquieta que soñaba con navajas oxidadas. El tiempo ronca y el velador toca su silbato, alguna que otra estrella reclama y pelea con las luces de la ciudad. ¡Zas! En la calle, siete a.m., los cadáveres alados hacen una ese; levantarse, ir al baño, tomar agua (hace bien en la mañana). Estas mismas señoritas andan como Lázaro, dando traspiés entre vísceras y plumas: pequeños corazones apachurrados por la llanta de un bocho (rojo). Deshojaron: "El gigante feliz", "Naranja agria", "La pelota de lodo" y "Aturdidos en descenso". Ninguna paloma murió durante este trayecto de letras, los libros nombrados ni existen, pero es cierto que los adultos leen historias infantiles para detener el flujo trágico de los días, días que pocas veces son buenos.
Empatía
La gente entiende todo, pero es mejor tener un perro.
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viernes, 17 de junio de 2016
Gotitas de nada
Dicen que ya nada nos sorprende, la sociedad del espectáculo quiere más y más y más... En filosofía se pondera a la niñez porque el asombro juega un papel fundamental en esta etapa, los pequeños (supuestamente) quedan maravillados con las cosas más sencillas; luego, los adultos se han adecuado al mundo, etcétera más etcétera. El filósofo, en una analogía harto anacrónica, es un niño. Hoy lo común no son esos pequeños traviesos fascinados por el vuelo de una mosca, todo lo contrario, la enajenación y el aburrimiento imperan everywhere. Millones de dispositivos móviles con la última masacre de moda, click, los refugiados de un país lejano viviendo (ahora sí) peor que perros callejeros, click, amenazas atómicas, cilck, los reality shows, cilck, niña tiene sexo con gorila, click, click, click.
The Necromancers at Golgotha, John Vochatzer
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Posibilidad de cagarlas
Un dieciocho de mayo
Desde hace cuatrocientos setenta y cinco años los perros y los borrachos han orinado la cantera rosa de la que tan orgullosos están los políticos rijosos; son casi cinco siglos de cagada de paloma y discursos a las piedras, la acumulación de un montón de basura convertida en monumentos. Interpreto que estos fuegos artificiales son el recordatorio de aquellas granadas en dos mil ocho, para no olvidar que estamos parados sobre un polvorín y que en cualquier momento los edificios, como los infundios, caerán. Felicidades Bombelia, también conocida como la putona Morguelia, cuna del servilismo.
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Diario de horror
Nuevas herramientas
Globalizados los sentimientos, sólo te puedo amar en inglés: I love you. El gobernador de mi estado soy yo y no ando a caballo. Rompo las fronteras, prendo la computadora, te mando un e-mail, actualizo mi estado, escribo 140 caracteres que expresen lo que siento. Salgo a caminar, no, salgo en bicicleta. Veo a los gordos fanfarrones con sus novias celulíticas tomando un café de Chiapas en el Jardín de las Rosas. Llueve, las calles se inundan, las moscas vuelan, los perros defecan. El olor de la tierra mojada es una payasada. Quién soy yo y quién es el guardaespaldas que anda preguntando: ¿Todo bien? No, nada está bien. Compro mis zapatillas deportivas que hicieron unos niños en Malasia, corro como Lola. Me da sed, pero no de vivir, soy un emo vestido de blanco. Destapo mi refresco negro, saboreo la fórmula secreta mientras leo tus inbox obsesivos y decadentes. Insultarnos es querernos. Cherán independiente, un nuevo video de las torres gemelas, el porno suave de tus caderas. El mundo se acaba con el último capítulo de la serie, es tan aburrido morirse y respirar no está de moda.
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poesía y carros o del machismo feminismo
lunes, 18 de febrero de 2013
Reincidir: El frío del invierno ha violado otra vez a los amigos del Sol. Éstos no encuentran sosiego ni calor entre sus sábanas ontológicas, pues el frío de afuera sólo viene a acentuar más lo congelado de su espíritu-cadáver. No son capaces de entender el ciclo, de ver a lo lejos, para ellos lo mejor es vivir en el calor, aunque sea de infierno.
Imagen de Caliche Caroma, 2013.
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viernes, 16 de noviembre de 2007
Mediterráneo, ya tarde
La boca llena de palabras tienen,
en la caída se burlan de los otros,
somos Europa, somos América,
alegan desde el sofá.
Cada quien sus problemas
y sus fronteras,
como si el mundo estuviera hecho
sólo para los lobos,
como si el mundo estuviera hecho
sólo para los lobos,
¿lobos, Francisco?
La ignorancia y la estupidez
alzan la mano y votan
La ignorancia y la estupidez
alzan la mano y votan
y son mayoría en las encuestas.
Adictos al vacío, promocionan su entusiasmo,
dicen nuestra tierra, nuestros trabajos,
dicen nuestra tierra, nuestros trabajos,
pero en el fondo quieren la sangre,
la sangre del que se arriesga a dejar todo,
todo es la nada del suelo de una tal patria.
Dolor, sufrimiento y la calma engañosa del mar;
la realidad es un improvisado barco que naufraga,
la realidad es un improvisado barco que naufraga,
o una aduana y cientos de policías con sus macanas.
En la bala también hay razón,
En la bala también hay razón,
cultura de la destrucción,
tecnología del mediodía,
la rima del paria con su morral.
tecnología del mediodía,
la rima del paria con su morral.
Muere la tarde en occidente,
¿cuántos migrantes mueren con ella?
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