martes, 27 de noviembre de 2007
Veganismo oportunista
Hasta aquí mis chicharrones truenan, es hora de entrarle al brócoli.
Etiquetas:
clave privada,
epigramas,
etcétera,
pues sía
Una señora grita
A las doce del día una señora grita: ¡Han robado mi bolsa! Sé que no es una bolsa cualquiera, es una bolsa especial, su bolsa, las cosas que más quiere. Me acerco y le pregunto que hacia dónde huyó el ladrón, le ofrezco mi ayuda. Ella responde enojada que la deje en paz o llamará a la policía, sigue gritando: ¡Alguien que me ayude! La observo y me doy cuenta de que estoy loco y ella está loca, todos estamos locos. Es mejor no preguntar.
Etiquetas:
consejos para no ser viejo,
Diario de horror,
Disculpas
viernes, 16 de noviembre de 2007
Mediterráneo, ya tarde
La boca llena de palabras tienen,
en la caída se burlan de los otros,
somos Europa, somos América,
alegan desde el sofá.
Cada quien sus problemas
y sus fronteras,
como si el mundo estuviera hecho
sólo para los lobos,
como si el mundo estuviera hecho
sólo para los lobos,
¿lobos, Francisco?
La ignorancia y la estupidez
alzan la mano y votan
La ignorancia y la estupidez
alzan la mano y votan
y son mayoría en las encuestas.
Adictos al vacío, promocionan su entusiasmo,
dicen nuestra tierra, nuestros trabajos,
dicen nuestra tierra, nuestros trabajos,
pero en el fondo quieren la sangre,
la sangre del que se arriesga a dejar todo,
todo es la nada del suelo de una tal patria.
Dolor, sufrimiento y la calma engañosa del mar;
la realidad es un improvisado barco que naufraga,
la realidad es un improvisado barco que naufraga,
o una aduana y cientos de policías con sus macanas.
En la bala también hay razón,
En la bala también hay razón,
cultura de la destrucción,
tecnología del mediodía,
la rima del paria con su morral.
tecnología del mediodía,
la rima del paria con su morral.
Muere la tarde en occidente,
¿cuántos migrantes mueren con ella?
sábado, 3 de noviembre de 2007
Sobre la televisión, Octavio Paz
"La televisión no presenta signos, sino predominantemente: imágenes. El espectador es el testigo impotente de escenas que poseen una doble realidad: son hecho y son imágenes. El 'texto' que nos ofrece la televisión es irrefutable, no está compuesto por signos que se refieren a esta o aquella realidad, sino por imágenes que se presentan como si fuesen la realidad misma. La verdad es que esas imágenes son versiones o puntos de vista de un suceso, y por lo tanto, son opiniones; sin embargo, nunca aparecen como opiniones, sino como realidades.( ... ) Uno de los pilares de la democracia es la noción del diálogo; los medios modernos lo han desfigurado; el pueblo se ha transformado en público: un ente anónimo, sin cara, una masa maleable y voluble, dócil y cambiante.”
Etiquetas:
colectivo,
Textos de otros,
VEMOS y no vemos
Reinaldo Arenas

Esa tarde me fui para mi casa caminando, llegué al cuarto, y seguí escribiendo un poema. Era un poema largo que se titulaba "Morir en junio y con la lengua fuera". A los pocos días tuve que interrumpir mi poema, pues alguien me había entrado por la ventana del cuarto y me había robado la máquina de escribir. Fue un robo serio, porque para mí aquella máquina de escribir era no sólo la única pertenencia de valor que tenía en aquel cuarto, sino el objeto más preciado con el que yo podía contar. Sentarme a escribir era, y aún lo sigue siendo, algo extraordinario; yo me inspiraba (como un pianista) en el ritmo de aquellas teclas y ellas mismas me llevaban. Los párrafos se sucedían unos a otros como el oleaje del mar; una veces más intensos y otras menos; otras veces como ondas gigantescas que cubrían páginas y páginas sin llegar a un punto y aparte. Mi máquina era una Underwood vieja y de hierro, pero constituía para mí un instrumento mágico.
Etiquetas:
colectivo,
Magia y literatura,
Textos de otros
miércoles, 31 de octubre de 2007
Viólame y suicídate (A karen bach)

Odio y amo. Por qué lo haga, acaso
preguntas.
No lo sé; siento que lo hago, y me
atormento.
Catulo.
Me detengo en el puesto de películas piratas, agarro una película, Viólame (Baise-moi) de Virginie Despentes. Veinte pesitos, joven, es original, para adultos (susurrando). La vi hace unos años, comienzo la charla con el vendedor que ahora habla con alguien más. Despentes, además de dirigir, escribe el guión junto a Coralie Trinh Thi. Mi interlocutor hace como que le interesa lo que estoy diciendo. Aja.
Sigo. Karen Bach interpreta a Nadine, Raffaêla Andersson a Manu. Las dos fueron actrices porno antes de que hicieran esta película. ¿Y usted cómo sabe eso? Me gustó la película y busqué información sobre ella. Karen Bach, creo que en 2005, cinco años después del estreno de Baise-moi, se suicidó en un apartamento de París. Tsss.
He captado la atención del vendedor de películas. Karen se casó muy joven, su esposo le propuso hacer porno casero. Justo cuando su matrimonio fracasa, como cualquier otro matrimonio, Despentes le ofrece el papel de Nadine. Ella creyó que no volvería al porno (¿era porno aquel proyecto de la directora Virginie Despentes?). Viólame no es únicamente sexo frontal. Historia de venganza, amistad y una pizca del picoso sinsentido.
Karen Bach, la que se suicida, le da vida a una cansada prostituta que se fuma la hierba de su compañera de casa. Nadine y Manu van por el paquete completo: sexo más asesinatos. Casi lo he aburrido, el vendedor saca su celular. Creo que la despedida de Karen Bach sólo cierra el ciclo de Viólame. Muy interesante, jove, mire, encontré esto en Google. Me muestra fotos de Karen. Insisto en mi punto. Para que se cerrara el círculo, era necesaria una afirmación, el sí al suicidio que no concretó Nadine en la película. Está feo de suicidarse, joven.
Antes de que la atrapen, Nadine tiene la esperanza de terminar con su vida de una vez por todas, Manu está muerta y su cuerpo es devorado por las llamas, casi aprieta el gatillo, pero la interrumpen, sobrevive, la obligan a sobrevivir. Karen Bach lo dejó para después. En el departamento de uno de sus amigos parisienses ingirió una dosis de pastillas fulminantes. Dios la tenga en su gloria, joven.
Miro la portada que tengo en mis manos, Karen Bach (¿o es Nadine?) apunta con el arma. Lo único que se podía dar a sí misma: la muerte. Avanzo hacia otro puesto, otra plática, otro tema. ¿Entonces no la comprará, joven?
Etiquetas:
colectivo,
cuentos,
gatos que se mueren,
muerte,
Relatos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


